Besame con un beso de tu boca,
cariñosa mitad del alma mía,
un solo beso del corazón invoca,
que la dicha de dos... me mataría
Ya su perfume en mi alma
derramandose la embriaga,
y mi alma por tu beso se consume
y por mis labios impactantes vagas.
Ya no puedo lejos tenerla de tus labios rojos.
¡Pronto! dame tus labios
¡tengo miedo de ver tan cerca tus divinos ojos!


